Cardenal Leopoldo Brenes: “Iglesia Católica es perseguida en Nicaragua

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El cardenal Leopoldo Brenes afirmó que la iglesia católica es perseguida en Nicaragua, donde sus templos han servido de refugio a manifestantes que escapan de los ataques armados del Gobierno local, y que han dejado entre 277 y 351 muertos desde abril.

Brenes reconoció la persecución que sufre la iglesia católica al ser cuestionado por un grupo de periodistas este domingo, luego de la eucaristía dominical en la catedral metropolitana de Managua.“Creo en la iglesia que es una santa, católica, apostólica y perseguida, porque vemos en Iraq, está siendo perseguida, en la India creo que también, es parte de la iglesia, siempre ha sido perseguida, nosotros no vamos a estar ajenos”, matizó Brenes.

EFE/Jorge Torres

Desde junio pasado, cuando el Episcopado, en su calidad de mediador de un diálogo nacional para superar la crisis, pidió al presidente Daniel Ortega adelantar a marzo de 2019 las elecciones de 2021, para superar la grave situación de Nicaragua, al menos 7 templos católicos han sido profanados.

El 9 de julio un grupo de simpatizantes de Ortega invadió un templo y agredió a Brenes, al nuncio apostólico Stanislaw Waldemar Sommertag, así como al obispo Silvio Báez, además de los sacerdotes Edwin Román y Miguel Mántica, algunos de los cuales resultaron heridos.

“Me dolió que los señores obispos tuvieran esa actitud de golpistas”, explicó Ortega el 19 de julio, durante la celebración del aniversario 39 de la revolución de Nicaragua.

Al escuchar las acusaciones del presidente, “mi sentimiento fue irme a la capilla del Santísimo, y ahí pedirle al Señor mucha tranquilidad, de manera especial paz en mi corazón”, sostuvo el cardenal nicaragüense.

Brenes recordó que Ortega “es un político ágil”, que “presenta sus pensamientos y los expresa cuando no está de acuerdo con posturas de personas”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) han responsabilizado al gobierno de Ortega de graves violaciones de los derechos humanos.

La CIDH ha denunciado “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país”, lo que el Gobierno de Nicaragua rechaza.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril pasado, por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.

LA NOTICIA DIGITAL / ACAN-EFE

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