El ex entrenador de Román “Chocolatito González”, Wilmer Hernández, rompió el silencio en una entrevista concedida a ESPN Digital, en la que confiesa estar disgustado por las opiniones que se han generado luego que se conoció que ya no era parte del equipo del boxeador, además mencionó su decepción por la decisión de Román.

Wilmer Hernández ocupó el lugar de entrenador de Román tras la muerte de Arnulfo Obando previo a la pelea contra el tailandés Srisaket Sor Rugvisai.

“Fue muy dura esa salida, pero la acepto sin reclamos. La pelea se ganó (pese a las tarjetas), a mi parecer mi trabajo ha sido bien valorado. Al final no quisieron trabajar con mi persona y es su derecho. Ya se veía venir esto de que querían que “Chocolatito” cambiara de entrenador, y hay que aceptarlo y seguir adelante”, dijo Wilmer.

Para el exentrenador de Román no hubo pérdidas, la experiencia fue positiva. “Con Román nos forjamos en una camada de ocho atletas que teníamos como meta convertirnos en campeones del mundo bajo la tutela de Alexis Arguello. Dos llegaron y los otros nos quedamos por el camino” , recordó.

No obstante, Wilmer no deja de reclamar por la falta de crédito de quienes lo detractan. “Pareció un salto grande para mi poca carrera llegar a donde llegue, pero aquí en Nicaragua mucha gente no sabe que Wilmer Hernández no era solo el preparador físico del equipo, fui el segundo entrenador y debí asumir siempre que Arnulfo Obando no estuviera”, señaló.

Wilmer Hernández, también afirma que “la mayor experiencia ha sido estar ahí, conocer nuevos métodos de trabajo y enriquecerme con los sistemas de preparación diferentes como en Japón, Europa o Estados Unidos.

“La única decepción que me llevo, tal vez, es que yo creía en las amistades y estas cosas lastiman, se pierden cosas que llevó tiempo construir”, yo creía que con Román González éramos amigos y lastimosamente no fue así. Pero no tengo nada que reclamar, quizás la explicación de todo esto sea que Román González nunca me vio como su entrenador. Me doy cuenta ahora y hay que aceptarlo”, añadió Hernández.

La confesión de Wilmer sobre la actitud de Román González, puede nacer de lo que muchos de sus críticos catalogan como “el lado arrogante” de su personalidad.

Cierta vez, Wilmer narró en una entrevista una anécdota que trajimos al presente previo a nuestra consulta. “Un día, cuando aún “Chocolatito” no era campeón del mundo, Wilmer recuerda una escena en la que Román entró al gimnasio Róger Deshon una tarde, sin saludar a nadie, con aires de estrella, y Alexis Argüello lo vio. “Lo hizo que saliera, volviera a entrar y que le diera la mano a todo el mundo. Le dijo que no era ni campeón del mundo ni el presidente de la República, lo bajó de la nube”, dice textual en la nota.

“Pero no tengo nada que reclamar, quizás la explicación de todo esto sea que Román González nunca me vio como su entrenador”, finalizó Hernandez.

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